IBERDROLA

El Propósito Corporativo de Iberdrola refleja las principales tendencias sociales y responde a los grandes retos económicos, sociales y ambientales, reflejando las expectativas de los Grupos de interés, y definiendo el papel de Iberdrola como agente de cambio social y de transformación en el sector energético. Su formulación es la siguiente:

«Continuar construyendo, cada día y en colaboración, un modelo energético más eléctrico, saludable y accesible».

Este Propósito, que supera el concepto tradicional de misión y visión, describe la razón de ser de Iberdrola a largo plazo y contribuye a la diferenciación de la compañía y a la generación de confianza entre todos los Grupos de interés, expresando:

  • El compromiso del grupo Iberdrola con la urgente necesidad social de transformar nuestro modelo energético, hacia uno nuevo cuya prioridad sea el bienestar de las personas y la preservación del planeta.
  • La apuesta del grupo Iberdrola por una transición energética real e integral que, basada en la descarbonización y electrificación del sector energético y de la economía en su conjunto, contribuya decididamente a la lucha contra el cambio climático y la contaminación atmosférica y, al mismo tiempo, favorezca la creación de nuevas oportunidades de desarrollo económico y social.
  • La anticipación del grupo Iberdrola, que lleva dos décadas trabajando para hacer realidad esa transformación, impulsando el desarrollo de las energías limpias en todo el mundo, y que continúa invirtiendo sus recursos para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París.
  • La determinación del grupo Iberdrola para seguir construyendo un modelo energético más eléctrico, que reduzca la dependencia del uso de los combustibles fósiles y generalice el uso de las fuentes de energía renovables, el almacenamiento eficiente de energía, las redes inteligentes y la transformación digital.
  • La constatación de que un modelo energético más eléctrico es también más saludable para las personas, cuyo bienestar depende, a corto plazo de la calidad ambiental de su entorno (aire, agua, alimentos, biodiversidad…) y, a largo plazo, del éxito de la lucha contra el cambio climático.
  • La aspiración de que el nuevo modelo energético sea también más accesible para todos y, con ello, favorezca la inclusividad, la igualdad, la equidad y el desarrollo social.
  • La voluntad de promover este nuevo modelo en colaboración con todos los agentes implicados (como gobiernos, instituciones, empresas, tercer sector o ciudadanos en general) porque se trata de un gran reto compartido para asegurar el desarrollo sostenible de las sociedades en las que vivimos.